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miércoles, 21 de septiembre de 2011


LA CASA GRANDE
Pablo Ardouin,  Soltau, 21. 09. 2011
 Supongamos:
Un padre de familia, con su trabajo logra comprar una casa, apoyado con ahorros de su mujer. Su prioridad en la vida es su trabajo, dejando el cuidado, la inculcación de valores, las labores hogareñas, los trámites y obligaciones para con los estudios y escolaridad de los hijos, apoyo en sus tareas y trabajos escolares, la asistencia a reuniones de padres y apoderados, en fin, todo lo concerniente al desarrollo de los hijos, como exclusiva tarea de su mujer, para lo cual ella, debe abandonar su profesión y su desarrollo personal. Al lado de sus obligaciones como madre y ama de casa, logra hacer trabajos ocasionales, con los que puede ahorrar para colaborar en la mantención de la casa y dejar algo a sus hijos. La mayor parte de la herencia que ella obtiene de sus padres, los tiene en una cuenta personal en un banco local, cuya cuenta conoce también su marido. El marido, sin su consentimiento, va al banco, saca la plata de la cuenta de su mujer y sigilosa y escondidamente, viaja a Holanda y se compra un velero, un velero grande, no un velerito de papel, el cual al no ser debidamente utilizado, con el correr de los años pierde su valor y, anclado en un puerto de Holanda, se va lentamente pudriendo y deteriorando. Obligado a venderlo por un precio risorio, años después, el dinero de la venta lo invierte en una cuenta personal para...comprarse con el tiempo un nuevo velero. Le ocultó a su mujer el desvalijo de su cuenta pero como ella es avispada, inteligente, franca y honesta como el mas puro calvinista, al darse cuenta de este hecho enfrenta a su marido, lo cual obviamente provoca desentendimientos y discusiones y determina que su mujer, pierda toda confianza en su marido. El padre, una vez que los hijos estuvieron en edad de manejarse por si mismos, ensimismado de lleno solo en su trabajo, no encuentra el tiempo o no quiere acompañar a su mujer en actividades de recreación, sus viajes y sus ansias de conocer el mundo y así ella, con parte de sus ahorros, se dedica, durante sus últimos años de vida, a viajar sola, formarse un círculo de amistades y a desarrollar actividades de acción social y ayuda a personas necesitadas. Con solo 60 años, fallece de un cancer fulminante al estómago. Su hija menor, que ya hacía un año estaba con sus tres hijos pequeños y su marido viviendo en la casa familiar por razones de su practica como enfermera en una clinica local, se dedica por completo a su madre, mientras el padre...ora a Dios.
Así la hija, acompaña día y noche a su madre en el lecho de moribunda hasta el fatal desenlace. En las horas y momentos decisivos, es la encargada de organizar sola, todo lo inevitable, lo concerniente a la muerte: el velorio,  la ceremonia en la iglesia, hablar con el cura, encontrar y elegir el ataud adecuado, solucionar los trámites con los seguros, hacer las invitaciones a familiares y amigos, organizar y llevar a cabo los trámites con el cementerio, los detalles todos del funeral. Al lado de esto, no debe dejar de lado a sus pequeños hijos y por lo tanto, al mismo tiempo, debe cuidar de ellos, las intrucciones sobre como hay que comportarse en tales circunstancias, darles apoyo emocional. Lo mismo hace con su marido, que en estas ocasiones extremas, toma invariablemente el lugar inútil de... un cuarto hijo. Pasado este trance y con el correr de los meses, la hija encuentra trabajo en un hospital local y el padre permite que su hija siga viviendo en la casa familiar. Casa bastante grande: 200 metros cuadrados habitables, con jardín y patio de grandes proporciones. De no ser por ello, el padre se vería obligado a vender la casa.
El padre va camino a la vejez, tiene 73 años y si es inteligente, deberá saber que su hija -que además es enfermera-, será la única persona en este mundo que se encargará de cuidarlo, mantenerlo y acompañarlo hasta su muerte, de la misma manera como hizo ella con su madre. Deberá entonces estar dispuesto inteligentemente, sana y humanamente, a cuidarla, a acompañarla y en ocasiones extremas, a mantenerla. 
                                                                                           Casa típica en Chile
Digamos:
El padre, con una suculenta jubilación como doctor cirujano, de aprox. 4.000 € al mes, deja de lado la mantención de la estructura de la casa y el jardín, no invierte ni un centavo desde hace años, ni siquiera para una manito de pintura y está en deplorables condiciones, de tal manera que va perdiendo valor a pasos agigantados y fatales. El dinero de su jubilación en cambio, lo invierte en comprarse otro velero, aún mas grande, deportivo, por cerca de 50.000 Euros, que jamás usará, varado de por vida en Holanda, porque es un delirio que tiene desde su juventud y según el, “ordenado directamente por Dios” para recorrer los mares sanando gente”. Además invierte y se preocupa en la renovación y mantención de la iglesia a la que pertenece y a la cual gira, 500 Euros mensuales, más otros giros de dinero de igual o menor monto, a diversas instituciones de caracter cristiano-caritativos y otras no tanto, como la IGMF, organización alemana oscura y facistoide, camuflada de Organización Internacional de Derechos Humanos, con contactos con la extrema derecha alemana y connotados jerarcas Nazis, organización con la que ni siquiera Amnistía Internacional y Human Rights Watch quieren trabajar juntos y la han denuniado.

En una discusión entre padre e hija, donde la hija da consejos a su padre y le reclama sobre como mantener y cuidar la casa familiar, lo que debe hacerse y lo que habrá que invertir para que esta no pierda su valor, es decir mantener y cuidar -ambas cosas que no hizo con su velero y tampoco con su propia mujer-, el padre le reprocha a su hija que no paga arriendo, que la casa es suya y tiene todo el derecho a hacer con ella lo que le plazca.

Preguntamos:
 
Teniendo en cuenta las circunstancias y detalles ya planteados, tendría derecho moral este padre, cada vez que tiene la ocasión, sacarle en cara a su hija el hecho de vivir en su casa sin pagar arriendo? Mas aún sabiendo que su hija mantiene a tres hijos como madre separada, con un sueldo de enfermera? Tendría este padre el derecho y la calidad moral de exigir arriendo a su hija? Tiene el mismo derecho moral a hacer lo que le plazca con la casa familiar? Incluso demolerla o venderla a precio huevo -quizás para cuidar y mantener su velero-, solo porque el la compró? Casa que compró también con el esfuerzo, el sacrificio y ayuda de su mujer. Tiene el derecho moral y cristiano? Porque el es cristiano y se cree un envíado de Dios!
                                                                             Casa de lujo en Baviera, Alemania
Recordamos:
En mis tiempos en Chile, jamás mi padre habló de SU casa, mi madre tampoco, se hablaba de NUESTRA casa, la casa de los Ardouin donde se entraba y salía tanto por las puertas como por las ventanas, la casa de familia, abierta 365 días al año para todos, en cualquier circunstancia y para los amigos. La casa a la que siempre regresamos y desde que no está mas, añoramos porque encierra los mas tiernos, cálidos, cándidos, tristes y alegres momentos, parte de nuestra memoria y nuestro sentido de la familiaridad, hermandad, amistad, solidaridad y compromiso. La Casa Grande, como dijera un cantautor y poeta y lo repitiera, de igual manera y sentido, un gran escritor...


2 comentarios:

  1. Pablo;
    El derecho moral, no es un título ni un objeto que se pueda comprar, todos nuestros derechos, deben ser avalados por el cumplimiento de nuestras responsabilidades, si no se es capaz de asistir a un ser querido, a un descendiente directo, cuando está en desgracia, se convierte en un inmoral y como tal no puede ni debe reclamar nada y por otra parte las posesiones materiales de los padres, también pertenecen a sus hijos en el concepto de familia y esa palabra que encierra los valores mas importantes del ser humano, hace que carezca de importancia el sentido económico de las cosas y al final lo que valoramos de verdad,son los momentos que se han compartido junto a sus seres queridos.

    PD: me alegra mucho haber encontrado sus escritos, cada vez es mas difícil encontrar personas inteligentes, son como seres en extinción, sin conocerlo me atrevo a pedirle su opinión respecto al problema de la educación en Chile, yo apoyo la existencia de los colegios particular subvencionados que tienen fines de lucro, pero que pueden demostrar un avance y ser un verdadero aporte al desarrollo de la educación y puedan demostrar resultados que avalen su existencia.
    puede ver mis debates al respecto en mi facebook Enrique Alv hun

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  2. Gracias por tu comentario y tu análisis. Iré a tu Facebook, te espiaré y veré si te pido la amistad, eso depende de las cosas en común que encuentre y....buehno, de ahí veremos. Un saludo desde la Lüneburger-Heide, Alemania

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